sábado, 28 de abril de 2012
PASIÓN DEL MOVIMIENTO
Arterias y venas que emulan velocidades
De cuerpos estelares
Hormonas que despiertan tu cuerpo al alba
Para preparate a la batalla...
¡De la vida!
Piernas que te sostienen fuertes
Sobre la tierra andan
Son como columnas trajanas
Que te alzan firmemente
Átomos que están hechos
De invisible materia celeste
Que quiebran eones lentos
De clepsidras de noches breves
Rayo de luz es tu cuerpo
Que quiere galopar hacia el cielo
Encontrando la paz en el trueno
De la pasión del movimiento
¡Muévete!
domingo, 15 de abril de 2012
¿Qué es el error fundamental de atribución?

Es un sesgo cognitivo, algo que nos impide ver la realidad como es, o sea, un problema de percepción que nos ocurre a todos.
Necesitamos saber las causas de lo que pasa a nuestro alrededor. Un gran psicólogo, Weiner, teorizó sobre la búsqueda de causas. Weiner nos habló de los locus de control interno-externo. Atribuir la causa de un fracaso al exterior, a una causa ajena a nosotros mismos, protege nuestra autoestima y fomenta nuestro bienestar e incluso nuestra recuperación (es el llamado "locus de control externo")
Pero... ¿qué locus usamos cuando evaluamos los fracasos ajenos? El interno. Tendemos a considerar, incluso de un modo desorbitado, que lo que le pasa a otra persona es por su sola causa, sobreestimamos la personalidad ajena como factor causal de conductar, y olvidamos aquello de "yo soy yo y mi circunstancia". Cuando emitimos juicios de valor sobre las acciones de los demás, obviamos su contexto situacional. Podemos llegar a ser notablemente injustos, olvidando que la persona quizá se comporte de un modo determinado empujada por la situación en que se encuentra y no exclusivamente "porque es así esa persona y punto". Este error atributivo interfiere en nuestras relaciones con los demás, obstaculizando el consenso y, a contrario, fomentando el no entendimiento y propiciando el conflicto. Nos puede llevar a adelantar en nuestra mente conductas que tal vez por la situación el otro no desarrollará, y esto nos puede llevar a una desconfianza sistemática o falta de esperanza a la hora de negociar con otro cuando resulta necesario.
En fin, no prejuzguemos tanto, las personas también actúan en función de sus circunstancias, y también obligadas en muchas ocasiones por ellas. Nuestras vidas no están escritas ni inscritas en nuestros genes...

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jueves, 5 de abril de 2012
¿Sentimos o pensamos que sentimos? Valins:
todo es
pensamiento.
Valins hizo un experimento sobre el principal medio de transmisión de emociones: la cara (que dicen es el espejo del alma) Y llegó a concluir que existía un "feedback fisiológico falso". Les hizo creer a los participantes, varones, que algunas de las caras femeninas que veían estaban asociadas a ciertos latidos de sus corazones que en realidad no eran reales ni suyos, sino ficticios (los escuchaban, estaban pregrabados, mas no eran los suyos). Llegaron a concluir que sentían algo especial por las caras ante las que escucharon los falsos latidos cardíacos...
Esto llevó a Valins a concluir que detrás de los sentimientos sólo hay cogniciones. O sea, en el origen de un sentimiento no hay sino un conocimiento, un pensamiento. Los sentimientos no tendrían,por ende, autonomía propia, dependían de la lectura que hacíamos con nuestra razón de los estímulos que nos impactaban en la vida real. Sin embargo, Valins no cayó en la cuenta de que tal vez lo que nos pasa es que nuestras percepciones autónomas no son muy finas, y que no siempre lo que creemos percibir es lo que realmente estamos percibiendo...

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Valins hizo un experimento sobre el principal medio de transmisión de emociones: la cara (que dicen es el espejo del alma) Y llegó a concluir que existía un "feedback fisiológico falso". Les hizo creer a los participantes, varones, que algunas de las caras femeninas que veían estaban asociadas a ciertos latidos de sus corazones que en realidad no eran reales ni suyos, sino ficticios (los escuchaban, estaban pregrabados, mas no eran los suyos). Llegaron a concluir que sentían algo especial por las caras ante las que escucharon los falsos latidos cardíacos...
Esto llevó a Valins a concluir que detrás de los sentimientos sólo hay cogniciones. O sea, en el origen de un sentimiento no hay sino un conocimiento, un pensamiento. Los sentimientos no tendrían,por ende, autonomía propia, dependían de la lectura que hacíamos con nuestra razón de los estímulos que nos impactaban en la vida real. Sin embargo, Valins no cayó en la cuenta de que tal vez lo que nos pasa es que nuestras percepciones autónomas no son muy finas, y que no siempre lo que creemos percibir es lo que realmente estamos percibiendo...

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domingo, 1 de abril de 2012
¿Es nuestro auto-concepto cerrado?

Ya Unamuno se planteaba el problema... yo soy la suma de quien
soy, quien creo ser, quien ven los demás, la que me gustaría ser y como me ve
Dios.
Pero no se trata de saber quién somos, sino quiénes creemos ser, esto es lo que denominamos "auto-concepto". No nos influye tanto la realidad per se como la lectura que hacemos de la misma. ¿Quién creo ser yo?
Los psicólogos sociales, en mi opinión, están muy liados con este
tema. Ni ellos mismos se terminan de aclarar: ¿nuestro auto-concepto es nuestro,
es el que nos forjan los demás, 50%-50%? "Si me etiquetas, me niegas". En este
punto me interesa ahondar, porque es el que concita un mayor consenso. El
auto-concepto siempre está in fieri, como decimos los juristas, o sea,
"haciéndose", nunca está concluido del todo, no es una obra cerrada. Alguien
puede cambiar para ajustarse al ideal que otra persona tiene de
su idiosincrasia. Es lo que ocurre con el fenómeno de la "profecía
autocumplida". Como aquel cuento de la esposa fea a la que el marido, amante y
masculino, llamaba preciosa a diario. Ella empezó a comportarse como si lo
fuera, fue dando pasos para ajustarse al concepto de su pareja, y se volvió
hermosa. Nuestro auto-concepto es plástico, no está "in facto esse" o hecho de
una vez por todas y para siempre.
Es tu voluntad libre la que te hará elegir ser una persona u otra. Cuidado con lo que piensas de ti mismo, acaba haciéndose realidad...

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